En combinación con el cajero de una entidad bancaria, empleados de la regional potosina del Sistema Nacional de Reparto cobraron cheques de personas que ya habían fallecido. Una organización criminal que operaba en la regional potosina del Servicio Nacional del Sistema de Reparto (Senasir) se apropió de una cantidad indeterminada de cheques de jubilados e incluso de personas que perdieron la vida, según denunció el asesor jurídico nacional de la entidad, Williams Carvajal.
Esa autoridad dio a conocer que la mencionada organización estableció claramente de cuáles cheques podían apropiarse además de la forma se simular como si estuvieran vivos jubilados que ya habían fallecido. "Había una organización criminal muy bien pactada, aquellas personas tenían conocimiento de quienes estaban fallecidos y, con conocimiento de eso, iban a la entidad bancaria a cobrar la renta que no les correspondía", detalló la autoridad que intervino la regional de Potosí.
"El funcionario de la entidad bancaria de la caja de Brinks tenía conocimiento y contacto con funcionarios del Senasir, había un acuerdo entre partes para que puedan sustraer ese dinero", detalló. Aunque ya identificaron a algunos de los involucrados, se investiga el modus operandi y los contactos que existían con algunos funcionarios de la entidad financiera para llevar este caso a la justicia ordinaria. Por el momento, todo el personal fue despedido y se encara un proceso de recontratación de otro para lo cual ayer se recibieron los documentos de los interesados y esperan contar con los nombres de los designados hasta mañana.
El administrador de Potosí, Luis Castellón, indicó que no había percibido esas actividades pero aclara que pasó un circular prohibiendo la retención ilegal de boletas o la apropiación de otras y, por tanto, deslindó toda responsabilidad en esos actos ilegales. Negó conocer otros casos de maestros urbanos activos a los que se les retuvieron los cheques que fueron cobrados irregularmente.
Denuncia
Por su parte, en representación de los nueve oficiales de reparto destituidos, Henry López indicó que ganan 126 bolivianos por mes mientras que en las oficinas los sueldos van desde 1.500 a 3.000 bolivianos. Cuestiona la destitución de los oficiales de reparto e indica que son honestos y nada tienen que ver con los actos irregulares cometidos aunque no aclara cómo aceptaron percibir un sueldo de apenas 126 bolivianos. Considera que los actos de corrupción se deben a la mala conducción de la entidad pero "casualmente" los que no fueron destituidos serían los "acólitos" del administrador y, por supuesto, esa autoridad exige aclarar los cobros de cheques y otros actos irregulares que se habrían cometido en la institución.